Duele asumir muchas cosas, duele saber que todas esas esperanzas no van a hacerse realidad nunca, y que nunca podemos obligar a alguien a sentir lo que queremos que sientan. Me toco estar de los dos lados, por eso puedo verlo así, y no queda otra opción que tratar de superarlo y seguir adelante.
Una vez me dijeron, si tenes fe, las cosas pasan. Tuve fe, y cuando no pasaron me decepcione mas, pero después de llorar y pensar, para mi llorar es algo que necesitamos todos de vez en cuando, una buena charla, o un llanto productivo que nos ayude a superar ciertas cosas. Lo que pasa cuando uno se cansa de llorar, es que pensamos que no hay nada peor entonces empezamos a ver el lado positivo de las cosas. Y ahí es cuando nos damos cuenta de que todo tiene un porque, de que capaz no funcionan las cosas para que cuando lleguen las verdaderas estemos listos para recibirlas. Que la esperanza es lo ultimo que hay que perder. Que la vida tiene altibajos, que nunca nada es fácil y que hay que luchar por lo que queremos.
A veces es difícil aceptar ciertas cosas, pero no tenemos opción. A veces es lo que necesitábamos, para saber que había algo mucho mejor.
Siempre podemos elegir porque camino ir.

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