Mi diario
-Parte 4-
Creo que me estoy volviendo loca.
Ya no se que es, pero no puedo ignorarlo, es una sensación de necesidad, de desesperación. Me recorre todo el cuerpo pero se detiene justo en centro, debajo del pulmón izquierdo, es ahí donde mas duele. El dolor me desgarra el alma, me desarma por completo y no deja ni rastros de lo que alguna vez fui.
Necesito sacarlo, arrancarlo de su origen, pero no es tan simple como parece. Ojala pudiese meter mi mano, agarrar el corazón y extirparlo de mi ser. Pero sin embargo así, seguiría doliendo, porque aunque ahí este el síntoma, el dolor proviene de un lugar mas complejo, mas incomprensible y menos accesible, viene desde lo mas profundo de mi ser. De mi mente, de mis pasiones, es todo. El dolor soy yo.
Como es posible convivir conmigo misma si soy la causante de mi propio sufrimiento?
Y aunque todo parece jugarme en contra, hay una solución,porque el dolor son mis sueños, que no mueren, que se niegan a desvanecerse, y permanecen firmes y constantes. Como queriéndome decir algo, nunca se esfuman, y es que si solo pudiesen hablar y decirme que necesito para calmar el sufrimiento. Pero después de pensarlo se que no necesito que hablen, yo los entiendo aunque no puedan pronunciar ni un sonido. Necesitan cumplirse, me ruegan que haga algo por mantenerlos vivos, claman por mi fuerza de voluntad, mi fe y mi valentía Pero que sino soy del todo capaz? Que si los decepciono? Siempre que respiro profundo y me lleno de valor, justo ahí cuando mas decidida estoy, ahí algo me derrumba y me deja hecha pedazos, pero vuelven a aparecer.
Si para dejar de sufrir tengo que soportar un poco mas, lo voy a hacer. Si es necesario que me vuelva a adicta a la morfina que es vivir y arriesgarlo todo por vos mismo, capaz sea lo suficientemente egoísta como para pensar solo en lo que me pide mi corazón y empezar a vivir para mi, porque es la única oportunidad que tengo.
viernes, 31 de mayo de 2013
jueves, 30 de mayo de 2013
Siempre hay mas de lo que se puede ver
Me han decepcionado incontables veces, capaz es por confiar demasiado. Me he venido abajo, caído a pedazos cuando peor estaba, pero el mundo siguió girando. Nadie paro, nadie me ayudo a ponerme de pie, nadie se entero de que estaba quebrada por dentro. Ahí es cuando me di cuenta que la única opción que me quedaba, era erguirme y empezar a llevar el ritmo del resto, porque sino me iba a pasar la vida en un mar de lagrimas que nadie jamas iba a secar.
Hubo que ponerse maquillaje en las heridas, sino la gente las mira con desprecio. Tuve que escuchar personas quejarse de sus simples vidas, como si la apariencia física fuese lo que mas importa. Tuve que escuchar a los que creía amigos decirme loca a mis espaldas, juzgarme sin piedad, sin detenerse a pensar que debajo de esa sonrisa, de ese maquillaje, de ese fuerte carácter se encuentra una débil joven, con sueños mas grandes que lo que pueda llegar a lograr, con ideas imposibles y con miedo. Pánico a que me vuelvan a herir, a volver a sentir, a confiar otra vez. Terror a hablar, a hacerme valer por lo que valgo, a decepcionar a los que amo.
Quiero escapar de la realidad en la que vivo, quiero irme. Nada me completa, me siento vacía, abandonada. Hay un espacio que necesita ser llenado, pero intente lo que sea sigo sin lograrlo.
Puede que la suma de hechos tristes en mi vida, mas el vacío existencial que llena mis días, sean los causantes de mi locura, no se todo puede ser. Y si estoy loca que? Y si soy diferente? Por qué tendemos a juzgar a aquellos que se merecen nuestras admiración? Es mas fácil criticar que hacer.
Es increíble que en el mundo de hoy en día, donde el libertinaje es moneda corriente y la discriminación es omnipresente halla gente capaz de abrir la boca para criticar a aquellos que son diferentes, aquellos que no piensan igual.
Las personas no se ponen a analizar nuestras reacciones, no, es más fácil rotularnos de estúpidos que encontrar la causa de la estupidez.
Capaz que leo o miro películas constantemente para escapar de mi realidad, para no sentir el dolor como propio, para aprender de los protagonistas. Para ver el dolor en sus ojos y sin embargo saber que no es mio, que hay alguien peor que yo, y capaz eso me de un rayo de esperanza diciéndome que en un futuro no muy lejano las cosas van a salir bien, que voy a dejar de sufrir, que voy a llenar ese hueco en mi alma que no deja de revolotear por mi mente, cada día, cada minuto, cada segundo pienso en todo lo que podría tener y no tengo. Hasta que emerjo de mi propia burbuja de vanidad y veo que hay gente peor, y que no es en las películas, sino en la vida real. Ahí noto que hay cosas que podría no tener, pero ahí están, para mi, para ser mi soporte.
No quiero dejar que mis desgracias o penas nublen mis dichas y fortunas, pero por mas que me esfuerce ahí están, siempre presentes, recordándome todo aquello que podría tener, mostrándome que tan bueno podría ser el mundo conmigo, manteniéndome en una utopía imposible, que provoca el desagradecimiento por mi suerte.
Hubo que ponerse maquillaje en las heridas, sino la gente las mira con desprecio. Tuve que escuchar personas quejarse de sus simples vidas, como si la apariencia física fuese lo que mas importa. Tuve que escuchar a los que creía amigos decirme loca a mis espaldas, juzgarme sin piedad, sin detenerse a pensar que debajo de esa sonrisa, de ese maquillaje, de ese fuerte carácter se encuentra una débil joven, con sueños mas grandes que lo que pueda llegar a lograr, con ideas imposibles y con miedo. Pánico a que me vuelvan a herir, a volver a sentir, a confiar otra vez. Terror a hablar, a hacerme valer por lo que valgo, a decepcionar a los que amo.
Quiero escapar de la realidad en la que vivo, quiero irme. Nada me completa, me siento vacía, abandonada. Hay un espacio que necesita ser llenado, pero intente lo que sea sigo sin lograrlo.
Puede que la suma de hechos tristes en mi vida, mas el vacío existencial que llena mis días, sean los causantes de mi locura, no se todo puede ser. Y si estoy loca que? Y si soy diferente? Por qué tendemos a juzgar a aquellos que se merecen nuestras admiración? Es mas fácil criticar que hacer.
Es increíble que en el mundo de hoy en día, donde el libertinaje es moneda corriente y la discriminación es omnipresente halla gente capaz de abrir la boca para criticar a aquellos que son diferentes, aquellos que no piensan igual.
Las personas no se ponen a analizar nuestras reacciones, no, es más fácil rotularnos de estúpidos que encontrar la causa de la estupidez.
Capaz que leo o miro películas constantemente para escapar de mi realidad, para no sentir el dolor como propio, para aprender de los protagonistas. Para ver el dolor en sus ojos y sin embargo saber que no es mio, que hay alguien peor que yo, y capaz eso me de un rayo de esperanza diciéndome que en un futuro no muy lejano las cosas van a salir bien, que voy a dejar de sufrir, que voy a llenar ese hueco en mi alma que no deja de revolotear por mi mente, cada día, cada minuto, cada segundo pienso en todo lo que podría tener y no tengo. Hasta que emerjo de mi propia burbuja de vanidad y veo que hay gente peor, y que no es en las películas, sino en la vida real. Ahí noto que hay cosas que podría no tener, pero ahí están, para mi, para ser mi soporte.
No quiero dejar que mis desgracias o penas nublen mis dichas y fortunas, pero por mas que me esfuerce ahí están, siempre presentes, recordándome todo aquello que podría tener, mostrándome que tan bueno podría ser el mundo conmigo, manteniéndome en una utopía imposible, que provoca el desagradecimiento por mi suerte.
miércoles, 15 de mayo de 2013
Sumiso a la turbación
Somos maquinas productoras de esperanza. Vivimos de seguir creyendo hasta cuando ya no queda mas nada, aun ahí, en lo mas recóndito de nuestras almas queda un gramo de fe, desorientado, luchando por no extinguirse manteniendo viva el ánima. Es la formula básica de la supervivencia humana. Sin esperanzas no hay objetivos, y sin objetivos no hay motivo de vida. Ni siquiera cuando nos resignamos y aceptamos el negativo porvenir, siempre seguimos creyendo que se puede cambiar. Es el motor humano, lo que nos da motivos.
Situaciones nos ponen a prueba, desesperando la angustia del desconocimiento, presionándonos hasta exprimir la última gota de fe que llevamos dentro. Es querer renunciar a la posibilidad de perderlo todo, pero seguir luchando por la chance de ganarte lo mejor. Es la guerra entre el abandono y la perseverancia.
El tiempo homicida de ilusiones, con su paso derriba hasta el mas guerrero, pero siempre esta el valiente que se vuelve a poner de pie. Esa valentía, motivada por la chispa de fe que nos vuelve a encender, que nos brinda calor al corazón.
Esa dualidad de sentimientos luchando por aniquilarse entre si, es lo que diferencia al valiente del cobarde. Aquel que deja la vida por la única y mínima posibilidad de obtener la recompensa, ese defensor del positivismo, es el intrépido optimista. Mientras que, el que analiza las posibilidades de perder aquello que todavía ni posee, el que nada arriesga, teme de acabar peor de lo que esta cuando no sabe que no se puede estar peor que desesperanzado, el cobarde timorato de frágil espíritu. Ese es que mas pierde, hasta la vida misma, porque jamás ha de ganar nada.
Situaciones nos ponen a prueba, desesperando la angustia del desconocimiento, presionándonos hasta exprimir la última gota de fe que llevamos dentro. Es querer renunciar a la posibilidad de perderlo todo, pero seguir luchando por la chance de ganarte lo mejor. Es la guerra entre el abandono y la perseverancia.
El tiempo homicida de ilusiones, con su paso derriba hasta el mas guerrero, pero siempre esta el valiente que se vuelve a poner de pie. Esa valentía, motivada por la chispa de fe que nos vuelve a encender, que nos brinda calor al corazón.
Esa dualidad de sentimientos luchando por aniquilarse entre si, es lo que diferencia al valiente del cobarde. Aquel que deja la vida por la única y mínima posibilidad de obtener la recompensa, ese defensor del positivismo, es el intrépido optimista. Mientras que, el que analiza las posibilidades de perder aquello que todavía ni posee, el que nada arriesga, teme de acabar peor de lo que esta cuando no sabe que no se puede estar peor que desesperanzado, el cobarde timorato de frágil espíritu. Ese es que mas pierde, hasta la vida misma, porque jamás ha de ganar nada.
lunes, 13 de mayo de 2013
Adiemus
Imaginemos una pared gigantesca, del material mas duro que exista, y llamemosla realidad. Supongamos que estamos parado de frente a la gran construcción y que la verdad esta del otro lado. Pero solo hay uno modo de llegar, atravesándola. No podemos hacer un agujero, solo nosotros podemos traspasarla. Pero no dependemos nada mas de nuestra decisión, sino que alguien mas decide el modo en que debemos llegar a destino. Desgraciadamente solo contamos con dos maneras. Una es que nos acerquen tanto que ya casi podamos tocarla, y de ahí nos empujen hasta llegar al otro lado, mientras que la segunda opción es que nos alejen de tal modo, con mentiras, sin decirnos la verdad, que cuando pensemos que el choque es algo del pasado, que ya no tenemos que enfrentarnos al paredón ahí es cuando te hacen correr a toda velocidad, y el impacto es tan doloroso, que sentís cada hueso de tu cuerpo hacer contacto con el duro material, sentís un calor que sube por toda tu cara, la hinchazón te ciega los ojos, y el dolor te destruye por dentro. Mata a toda esperanza que alguna vez existió aplasta la confianza con todas sus fuerzas, y pisa la fe con un borcego talle 50. Esos sentimientos son la expresión de la mentira, del engaño y la frustración Cuanto mas nos alejan de la realidad, peor va a ser el golpe. La verdad siempre sale a la luz, siempre llegamos del otro lado. Pero esta en nosotros elegir cuanto dolor queremos sufrir. Es una decisión en la que solo hay que tener un poco de coraje y ser sinceros, honestos para con los demás y así serán francos y verdaderos con nosotros reduciendo el dolor de la veracidad a la mínima expresión.
Nosotros elegimos como queremos vivir, como queremos que nos traten, por eso nunca hay que quejarse, porque no se tiene mas de lo que se da. La vida es una rueda que de vuelve lo que se da, sea bueno o malo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)