Me han decepcionado incontables veces, capaz es por confiar demasiado. Me he venido abajo, caído a pedazos cuando peor estaba, pero el mundo siguió girando. Nadie paro, nadie me ayudo a ponerme de pie, nadie se entero de que estaba quebrada por dentro. Ahí es cuando me di cuenta que la única opción que me quedaba, era erguirme y empezar a llevar el ritmo del resto, porque sino me iba a pasar la vida en un mar de lagrimas que nadie jamas iba a secar.
Hubo que ponerse maquillaje en las heridas, sino la gente las mira con desprecio. Tuve que escuchar personas quejarse de sus simples vidas, como si la apariencia física fuese lo que mas importa. Tuve que escuchar a los que creía amigos decirme loca a mis espaldas, juzgarme sin piedad, sin detenerse a pensar que debajo de esa sonrisa, de ese maquillaje, de ese fuerte carácter se encuentra una débil joven, con sueños mas grandes que lo que pueda llegar a lograr, con ideas imposibles y con miedo. Pánico a que me vuelvan a herir, a volver a sentir, a confiar otra vez. Terror a hablar, a hacerme valer por lo que valgo, a decepcionar a los que amo.
Quiero escapar de la realidad en la que vivo, quiero irme. Nada me completa, me siento vacía, abandonada. Hay un espacio que necesita ser llenado, pero intente lo que sea sigo sin lograrlo.
Puede que la suma de hechos tristes en mi vida, mas el vacío existencial que llena mis días, sean los causantes de mi locura, no se todo puede ser. Y si estoy loca que? Y si soy diferente? Por qué tendemos a juzgar a aquellos que se merecen nuestras admiración? Es mas fácil criticar que hacer.
Es increíble que en el mundo de hoy en día, donde el libertinaje es moneda corriente y la discriminación es omnipresente halla gente capaz de abrir la boca para criticar a aquellos que son diferentes, aquellos que no piensan igual.
Las personas no se ponen a analizar nuestras reacciones, no, es más fácil rotularnos de estúpidos que encontrar la causa de la estupidez.
Capaz que leo o miro películas constantemente para escapar de mi realidad, para no sentir el dolor como propio, para aprender de los protagonistas. Para ver el dolor en sus ojos y sin embargo saber que no es mio, que hay alguien peor que yo, y capaz eso me de un rayo de esperanza diciéndome que en un futuro no muy lejano las cosas van a salir bien, que voy a dejar de sufrir, que voy a llenar ese hueco en mi alma que no deja de revolotear por mi mente, cada día, cada minuto, cada segundo pienso en todo lo que podría tener y no tengo. Hasta que emerjo de mi propia burbuja de vanidad y veo que hay gente peor, y que no es en las películas, sino en la vida real. Ahí noto que hay cosas que podría no tener, pero ahí están, para mi, para ser mi soporte.
No quiero dejar que mis desgracias o penas nublen mis dichas y fortunas, pero por mas que me esfuerce ahí están, siempre presentes, recordándome todo aquello que podría tener, mostrándome que tan bueno podría ser el mundo conmigo, manteniéndome en una utopía imposible, que provoca el desagradecimiento por mi suerte.
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