Tenia 5 años, un día normal, fui al club y pase por un "gimnasio" (en ese entonces era el famoso pasillo). Me pare a ver que era eso tan interesante que estaban haciendo ahí, y si me di cuenta que ESO era lo que yo quería hacer. Empece a escribir esto y se me llenaron los ojos de lagrimas, no puedo no llorar es mas fuerte que yo.Pregunte cuando podía empezar y me dijeron Ya. Y así empezó todo. Así fue cuando empece el deporte que después seguí durante 12 años. Y que nunca voy a dejar de practicar.
Entrene, me esforcé y clasifique a los 9 años a un Nacional. En ese momento no entendía lo que era, yo iba a ganar a los torneos y salir 14 fue una decepción. Hoy entiendo que tenia 9 años, que era una infantilita mas del club, que había quedado 14 en ranking nacional. Podría decirse que era un futuro bastante prometedor.
Junto con el cambio de nivel y el crecimiento, vino la noción. Noción de lo que significaba un Nacional, que era el entrenamiento de todo un año. Que era lo mas importante que había en mi vida. Me dejaba conocer lo que era un equipo.
También llegaron las decepciones, el no clasificar, el no llegar a pasar de nivel. Eso me enseño que si quería llegar a algún lado no podía esperar a que las cosas lleguen del cielo, tenia que esforzarme.
Aprendi lo que era pertenecer a un club y defenderlo a muerte. Lo que realmente significaba representar a la provincia. Lo que era apoyar y trabajar en equipo por mas que era un deporte individual.
Los primeros nacionales eran risas, diversión, cantos sobre las provincias. Pero después las cosas se empezaban a poner cada vez mas serias. Las horas de entrenamientos aumentaban, dejaba de ir a los cumpleaños por entrenar, me iba antes de la pileta en verano para ir al centro a cagarme de calor entrenando como una hija de puta. Pero como siempre todo esfuerzo tiene su recompensa.
Fue en el 2008, ultimo año en lo que hoy seria C1. Era parte del equipo A, 4 de 6 eran de GER, eramos santafesinas, locales en provincia, ciudad y club. Si, en 2008 GER fue sede del nacional de nivel C. Dos de mis mejores amigas salieron campeonas nacionales, yo se muy bien que nadie les va a quitar eso nunca.Nuestro equipo salio campeón nacional. Que lindo que fue cantar y gritar que Santa Fe había salido primero.
Despues vinieron los eternos nacionales en mardel, ya era cotidiano clasificar e ir al club Quilmes a competir, lo conocía casi como al mio. Era hermoso competir al lado de las que siempre vi como idolas. al lado de lo mejor que tiene la argentina en GAF. (Gimnasia Artística Femenina).
Con el tiempo cambiaron muchas cosas. Gimnasio, aparatos, ejercicios, mayas, compañeras (las pesadas de siempre nunca se fueron, y espero que nunca se vayan). Empezaron las salidas, los cumpleaños de 15, las lesiones, la famosa bota, el cansancio, las globalizadoras, y mucho mas. Los dolores eran cada vez mas frecuentes. Ir al traumatologo y al kinesiologo se volvió rutina.
Los llantos, los nervios, los miedos, la exigencia, empezaron a aparecer las ganas de dejar.
Después de tanto tiempo uno empieza a plantearse ciertas cosas. Una de esas fue dejar.
Era noviembre del 2011, clasificamos a La Rioja. Que viaje inolvidable. Fue el ultimo nacional, fui a divertirme, a disfrutar todo lo que no disfrute antes por exigirme, a pasarla bien. Pero pasaron ciertas cosas que me dejaron pensando por mucho tiempo, y en 5 días aprendí mas cosas que en toda mi vida.
Llego la ultima exhibición. Los preparativos, el baile, la pasadas por los aparatos, la entrega de diplomas, y el final. Todo había terminado, el entrenador se despidió, se guardaron las cosas, se secaron las lagrimas y esos espectaculares 12 años, concluyeron con unas pasadas por tambler. Que noche, millones de emociones, sabia que era la ultima vez que me iba a presentar en publico.
Deje de entrenar en serio, deje de competir, deje de ver 4 horas por dia a las mismas personas.
Aprendí a soñar sin desilusionarme, a desafiar las leyes de la física, a que un tropezón no es caída, y que la caída no es nada mas que un punto. Aprendí a disfrutar de las victorias, como de las derrotas. Me enseño que estando solo, se depende de uno mismo. Que trabajando en equipo, todo es mas divertido. Que el sentimiento a la camiseta, o maya en este caso, es lo mas fuerte que existe. Que buscar la perfección, puede jugarte en contra. Que abrirte la mano, significa que es tiempo de un descansito. Que la vida no es una viga, sino una pedana que te deja bailar por las todos lados. Que saltar, es desafiarse a uno mismo. Que las paralelas no son un monstruo, sino dos pedazos de madera que te muestran la sensación de libertad. Que llegar a los 180° es una sensación de felicidad completa, que volar es cosa de todos los días, y ser de goma es parte de la entrada en calor.
Porque estoy orgullosisima de poder llamarme a mi misma gimnasta, eso es muchísimo. Cada vez que alguien lee en tu espalda Gimnasia Artística, les llama la atención hasta tu forma de caminar. Porque no somos cualquier cosa, no somos acróbatas, ni artistas de circo. No vamos a entrenar cuando hace 40° para que nos digan que nuestro deporte es mas fácil que el fútbol.No cualquiera hace lo que hacemos los gimnastas, porque no solo es un deporte, es un arte, un estilo de vida, es una pasión. Nadie mas de que un gimnasta entiende el sentimiento, porque es asi, solo saben lo que este deporte implica, los que lo practican.
Esta entrada no es solo contar mi historia, es definirme, porque este deporte es parte de mi vida, es mi vida. Forma y formo cada parte de mi. Mis amigas, me las dio el deporte. Es una entrada dedicada a cada una de ellas que tambien comparten y comprenden mi locura. Gracias Gimnasia Artística, gracias GER, gracias Edu, Eri, Ana, Fer, Lali. Gracias Pau, Manu, Mai, Sofi, Vicky y Lei. Como la gimnasia ustedes también formaron parte de mi vida. Son muchisimo y espero que lo que tenemos dure para siempre, y quien dice, capaz nos volvemos a ver en algún otro torneito en San Jorge o Federación.
A mis amigas..






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