Quisiera poder congelar mi vida en este momento.
Porque uno esta constantemente quejándose de lo que no tiene, pero no es hasta que calla un poco y ve mas, que nos damos cuenta de todo lo que tenemos.
Me detuve un segundo a ver todo lo que tengo, que fácil y completa es mi vida a esta edad, y no quiero que termine, que cambie.
Estoy en el apogeo de mi adolescencia, donde no hay responsabilidades, donde todo es diversión, risas y la palabra problema no va mas allá de un mal de amores.
Lo mejor todavía no llego, pero esta muy cerca. Lo mas probable es que dentro de 36 días sienta que el mundo se me viene abajo, que no hay vida después de Bariloche.
Un viaje que esperé y esperamos todos, desde el primer día de clases de la secundaria, allá por el 2009.
Parece imposible que estos cinco años hayan pasado tan rápido. Que falten cuatro meses para concluir un ciclo importantísimo de mi vida es increíble.
Pero se que lo que realmente me hace desear parar el tiempo es mi miedo. Miedo a enfrentar el destino, el futuro que creo merecer.
No soy lo suficientemente fuerte para sacar todo ese miedo de mi ser y empezar a vivir realmente.
A veces creo que soy muy débil y que no voy a soportar lo que se requiere para llegar a donde yo quiero. Pero tampoco soy tan fuerte como para ver mis sueños derrumbarse por no haber tenido el valor de perseguirlos.
Necesito apoyo, seguridad, confianza. Necesito creer mas en mi y en lo que soy capaz de lograr cuando realmente deseo algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario